sábado, 7 de febrero de 2015

Confucio I: Sobre el gobierno y las relaciones entre el gobernado y el gobernante

En la China antigua vivio un filosofo que trasciende hasta nuestro dias; Confucio. Este hombre medito sobre la virtud, el gobierno y la civilidad y convivencia social, sus escritos son en forma de cortos dialogos.
Uno interesante es el que se sucede con Jyh Kang Tzyy, en adelante compartiremos algunos de sus pensamientos y conclusiones.



Jyh Kang Tzyy pregunto a Confucio sobre el gobierno diciendo: ¿Está bien que mate a los no virtuosos para seguir el camino de los virtuosos?



Confucio: ¿porque habría de matar a nadie? Si usted mismo es virtuoso el pueblo también lo sera. El carácter de la clase gobernante puede compararse con el viento y el del vulgo con la maleza. Cuando el viento sopla sobre la maleza, esta se inclina

lunes, 26 de enero de 2015

Reflexion sobre el dinero de Herman Melville, Autor de Moby Dick

"Además, yo siempre me hago a la mar como marinero porque se empeñan en pagarme por la molestia; mientras, que yo sepa, jamás pagan un solo penique a los pasajeros. Al contrario, los propios pasajeros tienen que pagar. Y entra pagar y que le paguen a uno, hay la mayor diferencia de este mundo. El acto de pagar es quizás la aflicción más incómoda que nos legaran aquellos 2 ladrones del frutal. Pero que le paguen a uno, ¿Qué se puede comparar con eso? Es realmente maravillosa la cortes premura con que un hombre recibe dinero, si se considera que creemos en serio que el dinero es la raíz de todos los males terrenales, y que de ningún modo puede entrar al Cielo un hombre adinerado. ¡Ah, que alegremente nos entregamos a la perdición!"


Herman melville, Moby Dick

lunes, 7 de abril de 2014

Poema "Tu me quieres blanca"




El siguiente poema es escrito por Alfonsina Storni (argentina). Es una joya poética de la igualdad de géneros y su rima agradable y el tema tan importante que toca (la igualdad en el enamoramiento no en el amor) le confieren una vigencia para el debate, por lo tanto aquí se compartirá:




TÚ ME QUIERES BLANCA

Tú me quieres alba;
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena,
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
filtrado me haya
ni una margarita
se diga mi hermana;
tú me quieres blanca;
tú me quieres nívea;
tú me quieres casta.

Tú, que hubiste todas
las copas a mano,
de fruto y miles
los labios morados.
Tú que en el banquete,
cubierto de pámpanos,
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño,
vestido de rojo,
corriste al Estrago.

Tú, que el esqueleto
conservas intacto,
no sé todavía
por cuáles milagros
(Dios te lo perdone)
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
me pretendes alba.

Huye hacia los bosques;
vete a la montaña,
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua;
habla con los pájaros
y lévate al alba.

Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma,
que por las alcobas
se quedo enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.